Agua para La Palma acusa al Cabildo de renunciar a la soberanía hídrica de la isla con la apuesta por desaladoras cuestionadas hasta por la UE
La Asociación Agua para La Palma, en un comunicado remitido a Antena de Canarias, acusa al Cabildo insular y al Consejo Insular de Aguas de apostar por la instalación de desaladoras en lugar de mejorar el aprovechamiento de los recursos hídricos subterráneos de la isla. El colectivo sostiene que esta estrategia incrementaría la dependencia energética exterior, al requerir combustible y electricidad para producir agua, y supondría renunciar a la autosuficiencia hídrica que, a su juicio, permitirían los acuíferos palmeros.
La entidad recuerda además recientes advertencias de la Comisión Europea sobre el uso de la desalación, defendiendo que estas infraestructuras solo deberían utilizarse cuando no existan alternativas viables y no como solución principal. En ese sentido, considera que en La Palma se está siguiendo el camino opuesto, al priorizar nuevas plantas en vez de optimizar la gestión del agua disponible.
Entre las críticas planteadas, la asociación denuncia pérdidas elevadas en las redes de distribución, sobreexplotación de algunos pozos y falta de modernización de galerías e infraestructuras. También cuestiona la construcción de una desaladora en Breña Baja por vía de emergencia, al entender que la situación de sequía ya no justificaría esa medida tras varios años lluviosos.
El colectivo rechaza igualmente la explicación de que la salinización de ciertos pozos del Valle de Aridane se deba a los efectos del volcán Tajogaite, atribuyéndola en cambio a una extracción excesiva del acuífero costero. Además, duda de que estas instalaciones puedan operar exclusivamente con energías renovables de forma económicamente sostenible.

Desde el punto de vista económico, Agua para La Palma considera que la inversión pública en desaladoras carece de lógica financiera y desvía recursos que podrían destinarse a sanidad, educación, vivienda o mejora de infraestructuras hidráulicas existentes. También lamenta la ausencia de ayudas recientes para comunidades de agua encargadas del mantenimiento de redes y sistemas tradicionales.
Por otro lado, la asociación cuestiona la dirección técnica y política del área de aguas del Cabildo, al entender que se ha designado a responsables sin el perfil adecuado o vinculados profesionalmente al sector del agua industrial.
Finalmente, el colectivo defiende el Túnel de Trasvase como una infraestructura estratégica pública con capacidad para aportar agua de calidad a bajo coste, y acusa a determinados intereses privados de frenar su desarrollo para favorecer el negocio asociado a las desaladoras y al agua procedente de pozos salinizados.













